Mesa de Todos

Recetario

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Antes de la receta

Pollo

La pechuga se seca si te pasas un minuto. El muslo perdona. Los dos tienen que quedar cocidos hasta el hueso, sin rosa.

En el mercado

Piel seca, no pegajosa, y olor limpio. Si huele agrio o el color se ve gris o verdoso, no lo compres. El paquete inflado tampoco.

Pechuga: magra, se hace rápido y se pasa de cocción fácil. Pídela pareja, no una punta fina y el centro grueso.

Muslo y pierna: más jugo, mejor para parrilla, guiso y horno. El pollo entero sirve para asar, si cabe en tu olla o en tu rejilla.

Antes del fuego

No lo laves bajo el chorro: el agua salpica crudo por la tarja. Sécalo con papel.

Sal por fuera una hora antes, en el refrigerador, y sécalo otra vez. Eso sala mejor que echarle sal en la sartén ya caliente. Si vas a marinar, cuenta esa sal.

Piezas con hueso: fuego manso. Pechuga en filete delgado: fuego medio-alto y poco tiempo.

Cuándo está

Junto al hueso no hay rosa y el jugo sale claro, no rosado. Si tienes termómetro, la parte más honda marca 74 °C.

La pechuga, en cuanto llega ahí, se saca. Un minuto de más y queda como estropajo. El muslo puede quedarse un poco más sin secarse.

Para un niño o en el embarazo, igual: sin rosa, bien cocido. No se sirve jugoso como un bistec.

Guardarlo

Crudo, en la parte de abajo del refrigerador, 1 o 2 días. Si no lo vas a cocinar mañana, al congelador el mismo día, en bolsa plana.

Cocido, en un recipiente tapado, 3 días. Recaliéntalo hasta que vuelva a estar bien caliente en el centro, no solo tibio.