Mesa de Todos

Recetario

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Antes de la receta

La parrilla

La parrilla tiene dos fuegos: uno fuerte, para marcar, y uno manso, para terminar. Casi todo lo que se seca o se quema es porque solo había llamas.

Cuándo está lista la lumbre

Carbón: espera a que se cubra de ceniza blanca y ya no haya llama alta. Si todavía hay llamarada, la carne se tizna por fuera y queda cruda por dentro.

Gas: tapa cerrada 10 minutos, la rejilla bien caliente. Una rejilla fría pega la carne y se lleva la costra al voltear.

Prueba con la mano, a la altura de la rejilla, sin tocarla. Si aguantas unos 3 segundos, es fuego fuerte. Si aguantas 6, es manso. Si no puedes acercar la mano, espera.

Dos zonas

De un lado, brasas o quemadores al máximo. Del otro, poco fuego o nada. Ahí se termina el pollo, la costilla y el corte grueso.

Marca en el fuego fuerte, 1 o 2 minutos por lado, sin aplastar con la espátula: al aplastar sale el jugo. Luego pasa al lado manso y tapa, hasta que esté cocido.

Aceita la comida, no la rejilla a chorros. El aceite que gotea se enciende y sabe a humo amargo.

Qué va a qué fuego

Fuego fuerte y poco tiempo: bistec delgado, arrachera, camarón, elote, calabacita, pimiento, espárrago.

Fuego manso y más tiempo: pollo con hueso, costilla, pierna, pescado entero. Al final, un minuto al fuego fuerte solo para dorar.

El pescado en filete se pone con la piel abajo y no se voltea hasta que se suelte solo. Si lo fuerzas, se deshace.

El pulpo ya cocido solo se marca 1 o 2 minutos por lado. Si lo dejas, se pone como goma.

El reposo

Saca la carne un poco antes de que te parezca lista: en el plato sigue cocinándose. Déjala tapada con un plato o papel aluminio flojo, 5 minutos el bistec y 10 el pollo o la costilla.

Si la cortas enseguida, el jugo se va a la tabla y el bocado queda seco. La sal de terminar, si hace falta, va ahora, no durante el reposo en exceso.